Malta es un pequeño archipiélago en el corazón del Mediterráneo que combina historia milenaria, playas de aguas translúcidas y un patrimonio cultural reconocido por la UNESCO.
A pesar de su tamaño, esta isla ofrece una sorprendente variedad de experiencias: desde ciudades amuralladas y templos megalíticos hasta calas escondidas e islas vecinas por descubrir.
Si estás planeando tu viaje, aquí te compartimos un itinerario completo de ocho días para conocer lo mejor de Malta, organizado día por día para que aproveches al máximo tu estadía.
¿Dónde se encuentra ubicado Malta?
La isla de Malta es un archipiélago compuesto por tres islas, ubicado en el mar Mediterráneo, en las proximidades de Sicilia a la que se puede llegar en aproximadamente una hora y media en ferry y al noreste de Túnez y Libia.
Forma parte de la Unión Europea desde el año 2004 y cuenta con una población superior a los 400.000 habitantes, se atribuye el origen de su nombre al término griego «meli», que significa miel, ya que la isla era conocida como Melite, es decir, «isla dulce como la miel», en referencia a la miel de gran calidad producida tradicionalmente en el archipiélago.
¿Cómo llegar a Malta?
Desde la península ibérica existen vuelos directos hacia Malta, principalmente operados por compañías de bajo coste como Ryanair o Vueling, aunque la mayoría de las conexiones incluyen alguna escala.
¿Cómo puedes moverte por Malta?
Puedes desplazarte mediante taxis y autobuses públicos, aunque la opción más recomendable suele ser el alquiler de un vehículo, lo que te permite recorrer con libertad cualquier punto de la isla sin sujetarse a horarios ni itinerarios fijos.
Además, esta modalidad te facilita el desplazamiento hasta la isla de Gozo mediante el ferry correspondiente.
¿Dónde hospedarte en tu visita a Malta?
Como ocurre habitualmente en otros destinos insulares, la elección de zona de alojamiento admite distintas respuestas según las preferencias de cada viajero: existe la opción de alojarse en la capital, La Valeta, o bien en zonas costeras próximas a la playa.
¿Cuál es la mejor temporada para realizar tu viaje a Malta?
Malta resulta un destino recomendable durante todo el año, dado que los inviernos son suaves y el resto de las estaciones presentan temperaturas agradables.
No obstante, la primavera y el otoño suelen considerarse las épocas más favorables para visitar la isla, en particular los meses de abril, mayo, junio, septiembre y octubre, periodos en los que las temperaturas medias rondan los 22 grados centígrados.
Visitar Malta en Diciembre, enero, febrero y marzo que es la época de invierno, una época perfecta para explorar la historia de La Valeta sin el calor sofocante del verano.
Los meses de verano en Malta son una opción válida para viajar, aunque conviene tener en cuenta que durante esta temporada las temperaturas son considerablemente más elevadas y algunos de los lugares de mayor interés turístico pueden registrar una notable afluencia de turistas.
¿Qué lugares puedes conocer y qué puedes hacer en tus vacaciones en Malta?
Aquí tienes un itinerario de ocho días detallando que visitar en Malta y qué actividades hacer para que disfrutes de unas vacaciones inolvidables:
Día 1: Mdina y Rabat
Durante tu primer día en Malta te recomendamos dedicar el tiempo a las visitas culturales en Mdina y Rabat.
Entre los puntos más destacados de Rabat se encuentran las catacumbas de San Pablo, un extenso complejo de galerías subterráneas, en sus inmediaciones se ubican también las catacumbas de Santa Águeda, igualmente abiertas al público y de gran interés histórico.
Mdina es considerada uno de los enclaves más hermosos de la isla, esta ciudad amurallada destaca por su excelente estado de conservación y mantiene, entre sus calles, un ambiente que evoca la época de los caballeros de Malta y las cruzadas.
Entre los lugares más importantes que no te debes perder en tu visita a Malta están: la Catedral, situada en el núcleo central de la ciudad, el Convento de los Carmelitas y diversas edificaciones del siglo XVI distribuidas por todo el casco urbano.
También puedes visitar el Museo de los Caballeros de Malta, aunque vale la pena mencionar que algunas de las escenas representadas son bastante fuertes, por lo que tu visita con niños pequeños podría no ser aconsejable.
En Mdina alberga además varios escenarios utilizados en el rodaje de la serie Juego de Tronos.

Día 2: Marsaxlokk
Este pequeño pueblo pesquero permite conocer la tradición marinera de Malta, más allá del recorrido por el núcleo urbano, resulta agradable disfrutar de su puerto, por ejemplo almorzando en alguna de las numerosas terrazas disponibles.
A poca distancia de Marsaxlokk, aunque requiere cierto trayecto a pie, se encuentra la Torre de Santa Lucía, también recomendable.
En este día también puede aprovechar para visitar algunas de las mejores playas y calas de Malta cercanas.
En la noche puedes disfrutar de la vida nocturna de La Valeta con buenas opciones gastronómicas, paseos junto al puerto o recorridos por las calles constituyen planes habituales para este final del día.

Día 3: Templos megalíticos del Hipogeo de Hal Saflieni y Tarxien
Esta jornada se centra por completo en el patrimonio prehistórico y megalítico de la isla, concretamente en el Hipogeo de Hal Saflieni y los Templos de Tarxien.
El Hipogeo se localiza a unos cinco kilómetros de La Valeta y resulta de fácil acceso mediante transporte público.
Su visita es altamente recomendable, no solo por tratarse de uno de los sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en Malta, sino también por ser la única construcción prehistórica subterránea conocida en el mundo.
Se data en torno al año 3600 a.C. y consiste en una estructura de grandes dimensiones distribuida en tres niveles.
En el mismo día puedes visitar los Templos de Tarxien, que son construcciones megalíticas de notable interés para comprender la cultura lítica maltesa.
Por la tarde puedes disfrutar de instalaciones con piscina y vistas, como las disponibles en la zona de San Julián, así como del ambiente nocturno propio de los barrios de San Julián y Sliema.

Día 4: Qawra, descanso y Golden Bay
Durante la mañana de este día puedes visitar La Valeta antes de trasladarse a Qawra, después de dejar el equipaje en el alojamiento y almorzar, te recomendamos dirigirte a las playas de la zona oeste, Golden Bay y la bahía de Għajn Tuffieħa.
Estas playas de arena dorada, son consideradas las más bellas de este tipo en la isla y prácticamente las únicas con estas características.
Por la noche, Qawra te ofrece una zona animada, más tranquila que San Julián pero con buen ambiente y una oferta gastronómica variada, incluyendo establecimientos de ocio nocturno reconocidos en la isla.
Día 5: Excursión a la isla de Gozo
La excursión a la isla de Gozo puede organizarse de manera independiente, combinando ferry y transporte público, o bien contratando un servicio guiado; en ambos casos el costo resulta accesible.
En Gozo puedes conocer la ciudad de Victoria, que cuenta con una ciudadela de gran belleza desde la cual pueden observarse las murallas, la catedral, calles pintorescas y vistas panorámicas de la isla.
Por la tarde puedes visitar el área donde antiguamente se ubicaba la conocida Ventana Azul, formación natural que resultó destruida por un temporal y que actualmente ha perdido su aspecto original.
Día 6: Excursión a la isla de Comino
Para quienes disfrutan de las actividades relacionadas con el mar, te recomendamos dedicar un día completo para navegar por los alrededores de la isla de Comino y practicar esnórquel.
Existen diversas opciones de excursión con precios variables; dependiendo de la calidad de las embarcaciones, ya que algunas cuentan con espacios habilitados para tomar el sol o descansar durante el trayecto.
El recorrido suele incluir el paso por algunas cuevas costeras de Malta, con paradas en dos puntos de Comino: uno cercano a la Laguna Azul y otro en la bahía de Santa María.
Durante el mes de agosto las excursiones suelen concentrar bastante afluencia de turistas, aunque la experiencia resulta valiosa, especialmente si se practica esnórquel cerca de la embarcación en lugar de dirigirse a la zona más concurrida de la Laguna Azul.
Día 7: Conocer La Valeta
Esta ciudad, fue fundada por la Orden de Malta en 1565 tras la cesión del territorio por el emperador Carlos V, debe su nombre a Jean Parisot de la Valette, responsable de la reconstrucción del país tras el Gran Asedio turco del siglo XVI.
A pesar de contar con menos de un kilómetro cuadrado de superficie y de ostentar el título de la capital más pequeña de la Unión Europea, concentra un número notable de monumentos y rincones de interés, reconocidos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
Puedes conocer la Concatedral de San Juan, diseñada por el arquitecto maltés Girolamo Cassar y construida por la Orden entre 1572 y 1578, su fachada, sobria y austera, contrasta con un interior decorado en estilo barroco, con un suelo formado por más de cuatrocientas lápidas de caballeros y una colección que incluye La decapitación de San Juan Bautista, la única obra firmada por Caravaggio.
Muy cerca se encuentra la plaza de San Jorge, flanqueada por el Palacio del Gran Maestre, actualmente es la sede de la Presidencia de Malta y la Cancillería.
Otros lugares que puedes conocer están: el Fuerte de San Telmo, levantado en 1552 para proteger los puertos de la ciudad y escenario del Gran Asedio de 1565, que en la actualidad alberga el Museo Nacional de la Guerra.
Durante la noche, La Valeta despliega gran encanto en sus calles, restaurantes y bares, consolidándose como uno de los puntos más destacados del itinerario.
Día 8: Visitar las Tres Ciudades- Vittoriosa, Senglea y Cospicua
En este último día en Malta puede recorrer las Tres Ciudades: Vittoriosa, Senglea y Cospicua, situadas al otro lado del Gran Puerto frente a La Valeta y accesibles fácilmente en ferry desde el embarcadero próximo a los Jardines de Barrakka.
La travesía constituye en sí misma un recorrido panorámico, con vistas a las fortificaciones y a las casas de balcones coloridos que se asoman a la bahía.
Vittoriosa, también conocida como Birgu, destaca especialmente por su oferta turística, el lugar más impresionante es Fort St. Angelo, una fortaleza medieval que fue clave durante el Gran Sitio de 1565, desde cuyas murallas se obtienen algunas de las panorámicas más bonitas de todo el Gran Puerto.
Senglea, por su parte, conserva también cierto encanto, aunque su atractivo puede disminuir en las horas de mayor calor durante el mes de agosto, es más pequeña, pero tiene uno de los miradores más bonitos de Malta: la Gardjola, situado en la punta de la península, desde donde se obtiene una vista privilegiada de La Valeta, especialmente al amanecer o al atardecer.
Cospicua, la mayor de las tres localidades y la de carácter más residencial, cuenta con murallas del siglo XVIII que evidencian el refuerzo defensivo realizado por los Caballeros para proteger el antiguo astillero.
La iglesia de la Inmaculada Concepción es su monumento más destacado, con un interior elegante y una colección de arte religioso muy interesante, y su paseo junto al puerto, con cafeterías y un ambiente tranquilo, resulta un buen lugar para descansar tras el recorrido por Vittoriosa y Senglea.
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Conclusión
Malta es un destino que sorprende por su capacidad de reunir, en un espacio tan reducido, historia, naturaleza y vida costera.
Recorrer sus ciudades amuralladas, templos prehistóricos, playas doradas e islas vecinas en ocho días permite conocer lo esencial del archipiélago sin prisas, dejando espacio para disfrutar tanto del patrimonio cultural como del ambiente mediterráneo que caracteriza a esta isla.