Malta, ese pequeño archipiélago situado en el corazón del Mediterráneo, esconde una sorprendente variedad de tesoros para quienes buscan historia, naturaleza y buena gastronomía en un solo destino.
Desde las calles empedradas de La Valeta hasta las aguas turquesas de la Laguna Azul en Comino, esta isla combina templos milenarios, fortalezas de los Caballeros de San Juan y playas de ensueño.
En este blog, te mostramos los 15 lugares y actividades imprescindibles para planear tu próximo viaje a Malta.
¿Dónde se encuentra ubicada la isla de Malta?
La Isla de Malta se encuentra ubicada en el mar Mediterráneo central, al sur de Europa, entre las costas de Sicilia (Italia) y el norte de África, está situada a unos 80 kilómetros al sur de Sicilia y a unos 290 kilómetros al este de Túnez.
Los mejores 15 lugares que visitar en Malta
A continuación te mostramos los mejores 15 lugares y actividades que puedes ver y hacer tu viaje a Mata:
1. La Valeta
Valeta es la capital de Malta y cuyo casco antiguo ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, situada en una pequeña península bañada por las aguas turquesas del Mediterráneo y construida por los Caballeros de San Juan de Jerusalén.
La Valeta conserva todo su encanto medieval en calles rodeadas de palacios señoriales y antiguas iglesias barrocas, la ciudad ofrece una excelente propuesta gastronómica, entre la que destacan establecimientos como Papannis Restaurant y Zero Sei.

2. Las Tres Ciudades de Malta
Desde el puerto de La Valeta es posible tomar una embarcación que conduce, en aproximadamente 15 minutos, a las Tres Ciudades: Vittoriosa, Senglea y Cospicua, ubicadas una junto a la otra y consideradas entre las localidades más bellas de Malta.
El recorrido por estas tres ciudades históricas, que puede realizarse a pie, se distingue por su arquitectura barroca, sus fortificaciones y su carácter tradicional.
Te sugerimos comenzar atravesando Senglea por la calle Triq Iz Zewg Mini hasta llegar a los Jardines Gardjola, desde donde se obtienen magníficas vistas de La Valeta.
También puedes visitar la Iglesia de la Inmaculada Concepción en Cospicua, para finalizar con un paseo por las calles de Vittoriosa, considerada la más atractiva de las tres y con numerosos puntos de interés, como el Palacio del Inquisidor, la Iglesia de San Lorenzo y el Fuerte de San Ángel.

3. Pueblo Pesquero de Marsaxlokk
Es una localidad situada a unos 13 kilómetros al sur de La Valeta, constituye actualmente el puerto pesquero más importante de la isla y representa un buen lugar para degustar la gastronomía maltesa.
Allí pueden observarse los luzzus, embarcaciones tradicionales de madera pintadas en distintos colores azul, verde, rojo y amarillo.
El día más recomendable para visitar Marsaxlokk es el domingo, jornada en la que se celebra un singular mercado de pescado al aire libre, este es un mercado grande tradicional y suele reunir a muchos turistas, dado que en él se comercializan, además de pescado, otros productos diversos.
A lo largo del puerto se encuentra una amplia variedad de bares y restaurantes, adecuados para una pausa destinada al almuerzo, la mayoría de ellos ofrece mariscos y productos del mar, aunque también pueden encontrarse pizzas y bocadillos.

4. Rabat
Rabat es la zona situada inmediatamente a las afueras de Mdina, por lo que resulta sencillo combinar en una misma excursión la visita a ambas localidades.
Construida igualmente por los árabes durante la época medieval, su nombre «rabat» corresponde al término empleado para designar un «suburbio», aunque se trata de una ciudad anexa que suele despertar menos interés que Mdina.
Puedes conocer el último templo romano que permanece en pie, conocido como Domus Romana, existe la posibidad de pagar una entrada para conocer el museo y aprender sobre su historia, o bien observar los restos desde el exterior, junto a la carretera.
5. St Peter’s Pool
Cerca de Marsaxlokk se encuentra St Peter’s Pool, otra de las atracciones que conviene incluir en una visita a Malta.
Formada por la erosión y la acción de las olas del mar, esta piscina natural constituye un lugar idóneo para nadar, resulta especialmente atractiva para los niños, quienes suelen disfrutar saltando desde el pequeño acantilado, ya que las únicas formas de acceder al agua son mediante salto o a través de unas escaleras.
Esta zona cuenta con muy poca sombra, continuando a pie hacia la derecha después de la piscina, se llega a una zona más llana con piscinas naturales adicionales excavadas en las rocas. St Peter’s Pool se encuentra a 10 minutos en automóvil de Marsaxlokk, es de fácil acceso y dispone de dos aparcamientos gratuitos y uno de pago.
6. Acantilados de Dingli
Quien visite la Gruta Azul (Blue Grotto) puede aprovechar la ocasión para conocer los acantilados de Dingli.
Se encuentran situados justo al norte de la gruta, a 250 metros sobre el nivel del mar, representan el punto más elevado de la isla, se trata de un lugar agradable para pasear y contemplar el paisaje, aunque conviene tener precaución debido a la fuerza del viento, por lo que se recomienda no acercarse demasiado al borde.
Asimismo, este punto te permite disfrutar de una de las mejores puestas de sol de Malta.
7. Mdina
Mdina, conocida como «la ciudad del silencio» y considerada una de las ciudades amuralladas mejor conservadas de Europa, fundada por los fenicios hace más de 3.000 años.
Mdina fue la capital de Malta hasta la llegada de los Caballeros de San Juan, y aún conserva numerosos palacios renacentistas de aquella época, como el Palacio Vilhena y el Palacio Falson, además de antiguas iglesias, entre ellas la Catedral de San Pablo.
Lo más destacado de Mdina es recorrer sin rumbo fijo su entramado de calles y aprovechar la ocasión para probar la cocina maltesa, con recetas como el estofado de conejo, considerado uno de los platos más representativos de la gastronomía local.
Esto puede hacerse en alguno de los mejores restaurantes de la ciudad, como Coogi’s o The de Mondion Restaurant.
8. Rotonda de Mosta
La iglesia parroquial de la Asunción, conocida comúnmente como la Rotonda de Mosta o la Cúpula de Mosta, constituye el edificio más representativo de esta zona de la isla.
Este templo de estilo neoclásico, cuyo diseño se inspiró en el Panteón de Roma, fue construido en 1833, la parte del interior se encuentra decorado en dorado y los suelos están revestidos de mármol; además, en determinado momento, ostentó el título de la tercera cúpula sin soporte interno más grande del mundo.
Los malteses sostienen que en este templo tuvo lugar un hecho considerado milagroso: el 9 de abril de 1942, una bomba lanzada por la aviación alemana durante la Segunda Guerra Mundial perforó la cúpula y cayó en el interior de la iglesia durante la celebración de una misa, sin llegar a estallar.
9. Golden Bay
Golden Bay, es una playa de arena dorada y aguas translúcidas situada al oeste de la isla, se encuentra entre las mejores playas y calas de Malta.
Para disfrutar de esta playa y de la vecina Ghajn Tuffieha Bay, menos concurrida, se recomienda dejar el vehículo en un estacionamiento ubicado en la zona alta, entre ambas playas, y recorrer a pie el borde del acantilado, desde donde se obtienen las mejores vistas de las dos.
Esta playa está orientada principalmente al turismo familiar, ya que cuenta con todos los servicios necesarios, como duchas, tumbonas, baños, un puesto de comidas y varios restaurantes, mientras que Ghajn Tuffieha Bay presenta un entorno más natural y menos desarrollado.
Para quienes dispongan de más tiempo para visitar en Malta más de una semana, existe la posibilidad de realizar una caminata de aproximadamente media hora hasta la playa agreste de Gnejna.
10. Popeye Village
Popeye Village, está situada a pocos minutos en automóvil de Golden Bay, en la atractiva Anchor Bay, es uno de los lugares más singulares dentro de Malta.
Construido originalmente como plató cinematográfico para el rodaje de la película de Popeye en 1980, protagonizada por Robin Williams, este pueblo artificial se ha transformado en un pequeño parque temático ambientado en uno de los personajes animados más conocidos a nivel mundial.
Cuenta con atracciones y espectáculos pensados especialmente para el público infantil, para quienes prefieran no ingresar, te recomendamos acercarte al mirador de acceso gratuito, ubicado en uno de los acantilados de Anchor Bay, desde donde se obtiene una vista notable del pueblo y de las aguas turquesas de la bahía.
11. Torre Roja
Ascender hasta la Torre Roja, también conocida como Torre de Santa Águeda, situada cerca del puerto de Cirkewwa, en lo alto de la cresta de Marfa, constituye otra de las actividades imprescindibles en Malta.
Construida entre 1648 y 1649 por orden del Gran Maestre francés de la Lengua de Provenza, esta torre formó parte del sistema defensivo diseñado por los Caballeros de Malta para proteger la costa de la isla frente a los ataques de los turcos otomanos y los piratas del norte de África.
Su denominación se debe al color de sus muros, y desde su terraza es posible disfrutar de vistas excepcionales de esta zona y de las islas de Comino y Gozo.
12. El Hipogeo de Hal Saflieni
El Hipogeo de Hal Saflieni destaca como una de las joyas arqueológicas más importantes del planeta, razón por la cual está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Este complejo se distingue por ser el único templo subterráneo prehistórico conocido hasta la fecha, está estructurado en tres niveles o plantas excavadas directamente en la roca caliza, este espacio cumplió una doble función crucial para las comunidades de la Edad del Bronce y del Neolítico:
- Centro ceremonial: Albergaba salas y santuarios destinados a rituales religiosos y de culto.
- Necrópolis: Funcionó como un vasto cementerio colectivo donde se han hallado los restos de miles de individuos.
Debido a su fragilidad arquitectónica y al estricto control de aforo para garantizar su conservación, es uno de los monumentos más demandados de Malta.
13. Templos de Hagar Qim
Se encuentran en la parte alta de una colina, en la zona sur de la isla de Malta, forman parte de uno de los conjuntos de construcciones antiguas mejor conservados: el complejo integrado por Hagar Qim y Ggantija.
Esta obra arquitectónica de gran relevancia fue reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980, y su origen se sitúa alrededor del año 3600 antes de nuestra era.
Esto significa que estos templos construidos con grandes bloques de piedra tienen una antigüedad superior a los 5000 años.
En el sitio es posible identificar diversos elementos que sugieren la realización de ceremonias vinculadas a la fertilidad y ofrendas de animales.
No obstante, hasta el momento no se han hallado restos óseos humanos ni espacios destinados a sepulturas en esta área.
14. Laguna Azul de la isla de Comino
La laguna Azul se encuentra en la isla de Comino, el tono y la claridad de sus aguas color turquesa guardan similitud con las costas que se pueden encontrar en zonas como las islas Baleares o Cerdeña.
Existen varias formas de acceder al lugar: se puede combinar el uso de transporte terrestre y transbordador de forma independiente, o contratar excursiones organizadas que operan durante todo el día, quienes prefieran una experiencia más cómoda y exclusiva pueden optar por un recorrido en catamarán.
Es importante mencionar que, a pesar de la indiscutible belleza del paisaje, el lugar recibe una gran cantidad de visitantes, en ciertas épocas del año, el flujo turístico es muy elevado y puede generar una sensación de gran afluencia en toda la zona.
Te recomendamos acudir temprano por la mañana o a última hora de la tarde: la mayor parte de las embarcaciones llegan entre las 11:00 y las 16:00 horas, periodo en el que se registra la mayor afluencia de personas.
Existen establecimientos cercanos donde es posible adquirir alimentos y bebidas, entre ellas la conocida piña colada, quienes deseen reducir gastos pueden llevar su propia comida e hidratación.
Durante la temporada alta, que se extiende de mayo a octubre, es necesario obtener un código de acceso en formato digital para ingresar a la Laguna Azul, este trámite no tiene costo y puede gestionarse a través del sitio web oficial de BLComino.
15. Isla de Gozo
La isla de Gozo es otro destino imprescindible dentro del archipiélago maltés, su extensión territorial es menor que la de Malta y se caracteriza por un entorno tranquilo, rural y relajado, con una vegetación más abundante.
En este lugar es posible recorrer la Puerta Azul, las Salinas de Piedra, además de templos, monumentos y sitios de interés bastante distintos a los que se encuentran en la isla de Malta.
Gozo se ha mantenido al margen de la masificación turística y representa un sitio ideal para practicar buceo, gracias a sus aguas translúcidas, acantilados, cuevas y paisajes marinos de gran belleza.
Para llegar a la isla de Gozo es necesario abordar el ferry de Gozo Channel Line, que parte desde Cirkewwa, en la isla de Malta, la travesía tiene una duración aproximada de 20 minutos y permite el traslado de un vehículo; el pago se realiza al regreso.
Desde el 1 de junio de 2021 existe además la opción de un ferry rápido que sale desde La Valeta (Gran Puerto) y llega en 45 minutos, aunque este servicio está destinado únicamente al transporte de pasajeros, sin vehículos.
¿Dónde hospedarse en Malta?
Una opción de alojamiento para las primeras noches es el Palazzo Paolina Boutique Hotel, ubicado en pleno centro histórico de La Valeta, una ciudad con buena conexión en coche o autobús hacia los principales atractivos turísticos de Malta.
Otros hoteles situados en La Valeta y con una excelente relación calidad/precio son The Embassy Valletta Hotel, el Osborne Hotel, The Cumberland Hotel by NEU Collective y el Melior Boutique Hotel.
Además de las noches en La Valeta, se recomienda considerar dos noches en el Maria Rosa Suites, situado en pleno centro histórico de Victoria, en Gozo.
Como se mencionó anteriormente, es muy recomendable dedicar dos días a esta isla para poder recorrerla con calma y conocer todos los lugares de interés que ofrece Malta.
¿Qué comer en Malta?
La gastronomía de Malta refleja su historia multicultural, con influencias italianas, árabes y británicas que se mezclan dando lugar a platos llenos de sabor y particularidad.
Entre las opciones imprescindibles destaca el fenek, un estofado de conejo considerado el plato nacional, así como los pastizzi, hojaldres rellenos de ricotta o guisantes, ideales para comer algo entre horas.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Malta?
Malta es un destino que se puede visitar en cualquier momento del año, ya que sus inviernos son templados y las demás estaciones mantienen temperaturas agradables.
La primavera y el otoño son consideradas generalmente las mejores temporadas para conocer la isla, especialmente en abril, mayo, junio, septiembre y octubre, cuando el promedio de temperatura se sitúa cerca de los 22 grados centígrados.
Visitar Malta en Diciembre, enero, febrero y marzo corresponde a la temporada invernal, ideal para recorrer la historia de La Valeta sin padecer el calor intenso propio del verano.
Los verano en Malta también son una alternativa válida para visitar el país, aunque hay que considerar que en esos meses el calor sube notablemente y muchos de los puntos turísticos más populares suelen estar bastante concurridos.
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Conclusión
Malta es un destino que reúne en pocos kilómetros una herencia histórica de miles de años, paisajes costeros espectaculares y una gastronomía cargada de identidad.
Ya sea recorriendo las murallas de Mdina, sumergiéndose en las aguas de St Peter’s Pool o explorando la tranquila isla de Gozo, cada rincón del archipiélago ofrece una experiencia distinta.
Sin duda, una visita a Malta deja recuerdos que combinan cultura, aventura y relax en igual medida.