Bali concentra en un espacio relativamente pequeño una combinación poco común de templos milenarios, arrozales declarados Patrimonio de la Humanidad, volcanes activos, selvas habitadas por macacos y playas que dan acceso a algunos de los mejores puntos de buceo de Asia.
En este blog te mostramos los mejores 15 lugares que debes visitar en tu viajes a Bali, desde el corazón cultural de Ubud hasta la vecina Nusa Penida, pasando por templos icónicos como Uluwatu, Tanah Lot, Besakih y Lempuyang.
¿Cuáles son los mejores 15 lugares que debes conocer en tu viaje a Bali, Indonesia?
A continuación te mostramos los 15 mejores lugares que puedes conocer en tu viaje de turismo a Bali Indonesia:
1. Conocer Ubud, el corazón cultural de Bali
Ubud está ubicado en el centro de la isla, rodeada de selva y arrozales, esta localidad concentra gran parte de la vida artística, artesanal y espiritual de Bali.
Sus calles reúnen galerías de arte, talleres de pintura y tallado en madera, mercados tradicionales y el Puri Saren, el antiguo palacio real que aún conserva ceremonias y danzas abiertas al público.
Ubud funciona también como base logística para explorar buena parte de los atractivos del centro de la isla, ya que desde aquí se organizan la mayoría de las excursiones hacia templos, cascadas y arrozales.
Puedes dedicar al menos dos días completos a esta zona: uno para recorrer el propio pueblo y otro para explorar los alrededores, que incluyen algunos de los paisajes más fotografiados de todo el país.
El mercado de arte de Ubud, ubicado frente al palacio real, es un buen punto de partida para acercarte a la artesanía local: cestería, textiles batik, tallas en madera y pinturas de estilo tradicional balinés conviven en un espacio siempre activo desde primera hora de la mañana.
Si tu interés va más allá de la compra, museos como el Neka Art Museum o el Agung Rai Museum of Art (ARMA) reúnen colecciones que documentan la evolución de la pintura balinesa desde el periodo clásico hasta las corrientes contemporáneas influenciadas por artistas europeos que se instalaron en la isla durante el siglo XX.
Es un buen lugar para hospedarte durante varios días, ya que concentra una amplia oferta de alojamiento en distintos rangos de precio, desde guesthouses familiares hasta villas con piscina privada rodeadas de arrozales.
2. Caminata por el bosque Sagrado de los Monos de Ubud
A pocos minutos caminando desde el centro de Ubud se encuentra el Sacred Monkey Forest Sanctuary, un santuario natural de más de doce hectáreas donde habitan entre 700 y 1.000 macacos de cola larga en estado semisalvaje.
El recorrido, que puede tomar aproximadamente una hora y media, atraviesa una selva densa con más de un centenar de especies de árboles, muchos de ellos considerados sagrados por la comunidad local.
Dentro del bosque se encuentra el templo Pura Dalem Agung Padangtegal, uno de los tres santuarios hindúes que conforman el complejo y que los balineses siguen utilizando activamente para sus ceremonias.
Te sugerimos evitar llevar bolsas plásticas, gafas de sol o alimentos a la vista, ya que los monos están acostumbrados a interactuar con los visitantes y pueden intentar tomar objetos personales.
Para reducir el riesgo de incidentes, evita mirar a los ojos directamente a estos monos, no corras si uno se acerca y jamás intentes darles de comer, ya que esto refuerza comportamientos de acoso hacia los visitantes.
El santuario cuenta con personal encargado de vigilar el bienestar de los animales y de orientar a quienes lo visitan, por lo que, ante cualquier duda, puedes acudir a ellos directamente.
La entrada tiene un costo accesible y los ingresos se destinan a la conservación del bosque y del propio santuario, un ejemplo interesante de convivencia entre turismo, fauna y templos activos en un mismo espacio.
3. Conocer los arrozales de Tegalalang
Los arrozales de Tegalalang, a unos veinte minutos en vehículo del centro de Ubud, son uno de los ejemplos más conocidos del sistema de irrigación tradicional balinés llamado subak, reconocido por la UNESCO como parte del Paisaje Cultural de la Provincia de Bali.
Este sistema distribuye el agua desde manantiales de montaña hasta los templos y, desde allí, hacia los distintos cultivos, siguiendo la filosofía balinesa del tri hita karana, que busca el equilibrio entre el ser humano, la naturaleza y lo espiritual.
El paisaje en terrazas escalonadas es especialmente fotogénico durante las primeras horas de la mañana, cuando la luz incide de forma más suave sobre los cultivos.
En la zona encontrarás varias cafeterías con vistas panorámicas y la posibilidad de recorrer los senderos entre los cultivos a pie o en bicicleta.
Muy cerca de los arrozales principales se encuentra Alas Harum, un espacio habilitado con columpios sobre el valle, puentes colgantes y miradores diseñados específicamente para fotografías, que se ha convertido en una parada popular entre quienes visitan la zona.
Si prefieres una visita más pausada y menos orientada a la fotografía, camina por los senderos que se internan entre los cultivos, donde aún es habitual cruzarse con agricultores trabajando la tierra siguiendo métodos que se mantienen sin grandes cambios desde hace generaciones.
4. Hacer senderismo por el Campuhan Ridge Walk
Este sendero de aproximadamente dos kilómetros recorre la cresta de una colina con vistas abiertas a valles cubiertos de vegetación tropical, muy cerca del centro de Ubud. Se puede llegar caminando en unos veinte minutos desde el pueblo, lo que lo convierte en una de las actividades más accesibles de la zona.
El Campuhan Ridge Walk es especialmente recomendable al amanecer o al atardecer, cuando las temperaturas son más agradables y la luz resalta el verde intenso del paisaje.
Es un recorrido llano, sin grandes exigencias físicas, ideal para combinar con una visita a los templos cercanos o para cerrar el día después de una jornada de excursiones.
El nombre del sendero proviene de la confluencia de dos ríos que se unen en la base del valle, un punto que, según la tradición balinesa, tiene un significado espiritual asociado a la purificación.
A lo largo del recorrido encontrarás pequeños puestos de bebidas y algunos cafés con terraza donde puedes hacer una pausa antes de regresar al pueblo.
Por tratarse de un camino abierto y sin sombra en buena parte de su trayecto, no te olvides de protección solar, agua y comenzar la caminata temprano si decides hacerla durante las horas de mayor calor del día.
5. Visitar el templo Tirta Empul
Situado en Tampaksiring, a unos 30 minutos de Ubud, Tirta Empul es uno de los templos hindúes más venerados de Bali gracias a su manantial de aguas consideradas sagradas.
El templo está formado por dos piscinas rituales divididas por un pasillo central, cada una con doce surtidores de agua por los que los fieles y visitantes pueden pasar como parte de un ritual de purificación conocido como melukat.
Para participar, es obligatorio vestir un sarong, que normalmente se puede alquilar en la entrada, es importante saber que los dos últimos surtidores de cada piscina están reservados exclusivamente para rituales funerarios y no deben utilizarse.
Este templo forma parte del listado de sitios sagrados vinculados al agua que estructuran buena parte de la vida religiosa balinesa.
Según la tradición local, el manantial de Tirta Empul surgió cuando el dios Indra atravesó la tierra para crear una fuente de agua amrita, capaz de contrarrestar el veneno con el que un rey mitológico había envenenado a su pueblo.
Esta leyenda explica por qué, hasta el día de hoy, muchos balineses acuden al templo para realizar rituales de purificación antes de eventos importantes, como bodas o ceremonias religiosas.
Si decides sumarte al ritual del agua, procura llevar una muda de ropa seca y evita ingerir el agua directamente; basta con seguir el recorrido de los surtidores sin necesidad de sumergir la cabeza por completo si prefieres no hacerlo.
6. Conocer el templo de Uluwatu
En el extremo sur de la isla, sobre un acantilado de más de 70 metros sobre el mar, se levanta el Pura Luhur Uluwatu, uno de los seis grandes templos direccionales de Bali conocidos como sad kahyangan.
Su nombre significa literalmente «punta de la roca» y su ubicación, entre el océano Índico y el cielo abierto, lo convierte en uno de los miradores naturales más impresionantes de la isla.
Al atardecer, en el escenario natural del templo se representa la danza Kecak, una coreografía tradicional acompañada por un coro de voces masculinas que narra episodios del Ramayana.
El propio nombre del templo hace referencia a una leyenda según la cual la roca sobre la que se asienta el santuario sería, en realidad, la embarcación petrificada de una deidad del agua.
Por su ubicación estratégica en el extremo sur, Uluwatu también se ha convertido en un punto de referencia para los amantes del surf, ya que sus acantilados dan paso a algunas de las olas más reconocidas de Bali.
Si tu visita coincide con la función de danza Kecak, llega con al menos 30 minutos de anticipación, ya que el aforo del anfiteatro natural es limitado y suele completarse rápido en temporada alta.
7. Visitar el templo de Tanah Lot
Tanah Lot es probablemente el templo más fotografiado de Bali y uno de los símbolos turísticos del país.
Se trata de un santuario construido sobre una formación rocosa frente a la costa suroeste de la isla, al que solo se puede acceder caminando cuando la marea está baja.
Cuando el nivel del mar sube, el templo queda completamente rodeado de agua, reforzando su carácter aislado y ceremonial.
El momento más recomendable para visitarlo es el atardecer, cuando la silueta del templo se recorta contra el cielo y el sol se oculta detrás del cercano Pura Batu Bolong, otro santuario construido sobre un arco de roca natural.
Ten en cuenta que, al ser uno de los puntos más visitados de la isla, la afluencia de público puede ser considerable en las horas previas a la puesta de sol.
Este templo forma parte del grupo de templos costeros que, según la tradición balinesa, protegen a la isla de los espíritus del mar, junto con Uluwatu y otros santuarios ubicados sobre acantilados o formaciones rocosas.
El acceso al interior del templo está reservado a los fieles hindúes, pero el área circundante cuenta con senderos, miradores y una zona comercial con puestos de artesanía y restaurantes con vista al mar.
Si buscas evitar las horas de mayor afluencia, considera visitar el templo durante la mañana para recorrerlo con calma y regresar más tarde a un punto cercano para presenciar el atardecer sin necesidad de competir por espacio junto a la costa.
8. Conocer el templo Pura Ulun Danu Bratan
A 1.200 metros de altitud, sobre las aguas del lago Beratan, se encuentra el Pura Ulun Danu Bratan, uno de los templos más reconocibles de Bali gracias a su imagen, que parece flotar sobre el agua.
El santuario está dedicado a Dewi Danu, la diosa de los lagos y las aguas, y su importancia para la comunidad balinesa radica en que el lago alimenta buena parte del sistema de irrigación subak que riega los arrozales de la zona central y occidental de la isla.
La región de Bedugul, donde se ubica el templo, tiene un clima notablemente más fresco que el resto de Bali debido a la altitud, lleva una prenda de abrigo ligera.
El entorno del lago, rodeado de montañas y vegetación, hace de este templo una de las paradas más completas para quienes buscan combinar naturaleza y patrimonio religioso en un mismo lugar.
Además del templo principal, el complejo incluye jardines cuidados, un pequeño templo budista y áreas donde es posible alquilar botes para navegar por el lago Beratan.
La imagen del Pura Ulun Danu Bratan aparece incluso en el billete de 50.000 rupias indonesias, un dato que refleja su relevancia como símbolo nacional.
Si combinas esta visita con Jatiluwih o con la región de Munduk, puedes organizar un viaje a Bali, con una ruta de un día completo por el centro-norte de la isla, alejada de las zonas más concurridas del sur.
9. Visitar el templo Madre de Besakih
En las laderas del Monte Agung, el volcán más alto y sagrado de Bali, se encuentra el complejo de Besakih, conocido como el Templo Madre.
Se trata del santuario hindú más grande e importante de la isla, formado por 22 templos distintos distribuidos en terrazas ascendentes, entre los que destaca el Pura Penataran Agung como el principal.
Debido a su relevancia religiosa, gran parte de los recintos interiores están reservados a los fieles que acuden a realizar ceremonias, aunque los visitantes pueden recorrer los espacios comunes y observar la arquitectura escalonada característica de los templos balineses.
Al encontrarse a más de 1.000 metros de altitud, la visita también ofrece vistas panorámicas sobre el paisaje volcánico circundante.
Te recomendamos llegar hasta la parte más alta del complejo, donde se ubica el Pura Pangubengan, un templo secundario desde el que se aprecia una vista amplia de todo el conjunto de Besakih y del valle circundante.
Como en otros templos importantes de Bali, es habitual que personas se ofrezcan como guías no oficiales en la entrada; no es obligatorio contratar sus servicios para acceder al recinto, aunque contar con un guía certificado puede ayudarte a comprender mejor el significado de cada sector del complejo y las ceremonias que allí se realizan.
Es importante que sigas nuestros consejos para viajar a Bali para que tu viaje sea seguro, cómodo y sin contratiempos.
10. Recorrer por el templo Pura Lempuyang, las Puertas del Cielo
Pura Lempuyang es uno de los templos más venerados de Bali y forma parte de los seis santuarios direccionales sad kahyangan jagad.
Se encuentra a 1.175 metros de altitud y es especialmente conocido por su acceso principal, formado por dos estructuras de piedra que enmarcan una vista directa al Monte Agung, una imagen que se ha convertido en una de las más difundidas de toda Indonesia.
Además de la famosa puerta, el recinto incluye los portales de Paduraksa, tres escalinatas monumentales que los balineses consideran puntos de acceso simbólico al templo.
El camino de acceso desde Ubud toma aproximadamente dos horas por carreteras de montaña con curvas pronunciadas, es importante contratar transporte con conductor si no tienes experiencia conduciendo en este tipo de vías.
Un detalle que conviene conocer antes de llegar es que el «lago» que aparece reflejando el templo en las fotografías más difundidas no existe como tal: se trata de un efecto óptico logrado colocando un espejo debajo del objetivo de la cámara, una práctica habitual entre los fotógrafos que trabajan en la entrada del templo.
Esto no le resta valor a la visita, ya que el entorno natural y la arquitectura del templo son igualmente impresionantes; simplemente conviene tener expectativas ajustadas a la realidad.
Debido a la gran demanda para tomar la fotografía junto al espejo, en las horas de mayor afluencia es habitual recibir un número de turno en papel para no tener que esperar en fila de pie.
11. Conocer las cascada Tegenungan
A unos veinte minutos de Ubud se encuentra Tegenungan, una de las cascadas más accesibles de la isla y, por eso mismo, una de las más visitadas.
Con una caída de agua de aproximadamente quince metros, cuenta con senderos y escaleras que permiten llegar hasta la base, donde es posible bañarse en la poza natural que se forma tras la caída.
Si buscas una experiencia con menos afluencia de visitantes, existen otras cascadas en la isla, como Nungnung, al norte, o Tukad Cepung, en el este, ambas con accesos más exigentes pero paisajes igualmente espectaculares. Tegenungan, sin embargo, sigue siendo la opción más práctica si dispones de poco tiempo o viajas con niños.
Nungnung, por ejemplo, tiene una caída de aproximadamente 50 metros y requiere descender alrededor de 500 escalones entre vegetación selvática, mientras que Tukad Cepung se distingue por encontrarse encajonada entre paredes de roca, con rayos de sol que atraviesan la nube de agua pulverizada en determinadas horas del día.
En cualquiera de los tres casos, lleva calzado con buen agarre, ya que las superficies suelen estar húmedas y resbaladizas, y considerar la posibilidad de bañarte solo si las condiciones del caudal lo permiten con seguridad.
12. Nadar y hacer deportes acuáticos en las Playas de Bali
La isla de Bali, con sus cientos de kilómetros de litoral, cuenta con numerosas playas de arena fina y aguas de tono turquesa.
Puede que no sean tan idílicas como las que aparecen en los folletos turísticos, pero resultan lo bastante atractivas como para dedicarles una o varias visitas.
Entre las más populares está la playa de Kuta, muy frecuentada por surfistas y conocida por su animada vida nocturna.
También destaca la playa de Jimbaran, cercana al aeropuerto de Denpasar y con un ambiente mucho más apacible que el de Kuta, a estas se suman Nusa Dua, Sanur Beach y Seminyak, igualmente recomendables, que además ofrecen un entorno más exclusivo, con hoteles y resorts de alto nivel junto al mar.
Para quienes cuenten con más tiempo, existen opciones menos concurridas, como la playa de Padang, reconocida por sus olas de gran tamaño, o la playa de Tulamben, ideal para practicar snorkel y buceo, donde incluso es posible explorar los restos de un barco hundido durante la Segunda Guerra Mundial.
13. Ascenso al imponente volcán activo Monte Batur
El Monte Batur es un volcán activo de 1.717 metros de altitud ubicado en la región de Kintamani, en el centro-norte de Bali.
Una de las actividades más populares de la isla es el ascenso para presenciar el amanecer desde la cima, una caminata que suele iniciarse de madrugada y que ofrece vistas sobre el lago Batur y, en días despejados, sobre los volcanes Agung y Rinjani, este último en la vecina isla de Lombok.
En esta actividad no se requiere experiencia previa en montañismo, pero sí un buen estado físico general y calzado adecuado, ya que el terreno volcánico puede ser irregular.
Puedes contratar la excursión con un guía certificado, tanto por razones de seguridad como por conocimiento del terreno, especialmente en la oscuridad previa al amanecer.
La caminata suele iniciarse entre las dos y las tres de la madrugada, con el objetivo de llegar a la cima antes de que salga el sol, y tiene una duración aproximada de dos horas.
Al llegar arriba, es habitual que las agencias organicen un desayuno sencillo mientras los visitantes observan cómo la luz del amanecer se extiende sobre el cráter y el lago.
Bali forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, por lo que el Monte Batur mantiene actividad volcánica registrada en distintos periodos de su historia; por esta razón, es importante seguir siempre las indicaciones del guía y respetar las zonas señalizadas como seguras para el tránsito.
14. Recorrer Penglipuran, el pueblo tradicional
En la región de Bangli se encuentra Penglipuran, un pueblo cuya estructura urbana y arquitectura se mantienen prácticamente intactas desde hace varios siglos.
Sus calles principales, de trazado uniforme, están flanqueadas por viviendas tradicionales construidas con bambú, madera y piedra volcánica, siguiendo los mismos principios arquitectónicos que rigen las casas balinesas clásicas.
Penglipuran ha sido reconocido en distintas ocasiones como uno de los pueblos más limpios y mejor conservados de Indonesia, y caminar por sus calles permite observar de cerca la vida cotidiana de sus habitantes, así como pequeños templos familiares y talleres artesanales.
Es una parada recomendable para quienes buscan una imagen más auténtica de Bali, alejada de los circuitos más turísticos.
Cada vivienda del pueblo sigue un mismo patrón de distribución, con espacios separados para cada función del hogar: cocina, dormitorios, santuario familiar y zona común organizados alrededor de un patio abierto, en lugar del esquema de pasillos y habitaciones conectadas propio de la arquitectura occidental.
A diferencia de otros atractivos de la isla, en Penglipuran no existen restricciones de acceso a las calles principales, por lo que puedes recorrerlo con total libertad y detenerte a conversar con los propios residentes, muchos de los cuales mantienen pequeños comercios de artesanía o productos locales dentro de sus casas.
15. Excursión por Nusa Penida, la joya de los alrededores de Bali
Si tu itinerario incluye 5, 10 o 15 días en Bali, Nusa Penida es una de las excursiones más recomendables entre los alrededores de Bali.
Esta isla, situada frente a la costa sureste, se alcanza en aproximadamente 40 minutos de barco rápido desde el puerto de Sanur y ofrece algunos de los paisajes costeros más espectaculares de todo el archipiélago indonesio.
Su atractivo más conocido es Kelingking Beach, un promontorio de piedra caliza cuya silueta recuerda la forma de un dinosaurio agachado, lo que le ha valido el sobrenombre de T-Rex Bay.
Cerca de allí se encuentran Angel’s Billabong, una piscina natural excavada en la roca, y Broken Beach, una bahía interior conectada al mar a través de un arco natural. Nusa Penida es también uno de los mejores puntos de Indonesia para el avistamiento de mantarrayas, especialmente en la zona conocida como Manta Point.
Si decides visitarla, ten en cuenta que las carreteras de la isla son irregulares y que contratar una excursión organizada o un conductor local suele ser la opción más segura si no cuentas con experiencia en moto.
Además de los puntos más conocidos del circuito oeste, Nusa Penida cuenta con atractivos en su costa este, como Atuh Beach y Diamond Beach, ambas con acantilados y aguas de color turquesa, así como la escalera azul de Peguyangan, que desciende hasta una zona de manantiales frente al mar.
Si dispones de más de un día, otra alternativa es alojarte una o dos noches en la propia isla, lo que te permite empezar los recorridos temprano, antes de que lleguen las excursiones de un día procedentes de Bali, y visitar también Crystal Bay, una playa de aguas tranquilas ideal para nadar y hacer snorkel.
Para llegar hasta aquí, los barcos rápidos parten regularmente desde el puerto de Sanur y también, en menor frecuencia, desde otros puntos del sur de la isla.
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Conclusión
Bali permite diseñar un itinerario que combina cultura, naturaleza y espiritualidad sin necesidad de grandes desplazamientos: templos sagrados, arrozales centenarios, volcanes activos y pueblos tradicionales conviven a pocas horas de distancia unos de otros.
Ya sea que dispongas de cinco días o de dos semanas, estos 15 lugares son un buen punto de partida para organizar tu recorrido por la isla y sus alrededores, con la opción de sumar experiencias de buceo y snorkel para completar el viaje.